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Europa Rumanía (2016) Viajes

Día 5. Brasov, Lacul Noua, Viscri y Sighinoara

Mañaneros y sin olor a comida hemos amanecido y hemos saltado de la cama para ponernos en marcha con el día.

Después de hablarlo ayer, se acabaron las rutas de monumentos ideadas como si fuera para un fin de semana, y comienza lo que esperamos que sea el inicio real de nuestro viaje para conocer entre otras cosas la Rumanía más rural, vamos que nuestra intención es hacer paradas en sitios donde no haya un McDonalds en menos de 100km a la redonda!

Empezar significa café, y a ello vamos, también y de paso a ver el mercadillo artesanal que han montado en la plaza central de Brasov.

Para el desayuno elegimos un carro estilo zíngaro que hace creps en una de las esquinas de la plaza, la chica no es ni amena, ni sonriente, ni simpática, pero el crep no está mal. Eso sí, no tiene ni idea de para qué han montado el mercadillo ni el escenario… yo de ti vendería en un callejón de las afueras, porque vaya poco interés hija!!

Tras comprarme un precioso conjunto de girasoles (es tannnnn bonito) vamos en busca de Patricio para dirigirnos al lacul noua.
Por el nombre, por la traducción y por el significado de lago, cualquiera esperaría encontrar un lago, no?
Pues bueno, no es exactamente eso… es más bien un parque grandote, muy chulo eso sí, tipo el Retiro de Madrid (pero muuucho más pequeño) o el parque de la Ciudadela de Barcelona. El lago es de «fabricación humana» y en el puedes alquilar los patos o los cisnes repintados que dejamos de usar en España allá por los 90.

A lo que no le puedes dar uso es al pareo y al bikini que la gente como yo lleva en la mano ya que inocentemente pensaba bañarme un poco y tomar el sol un ratico mientras me ponía al día con el blog.
No le vamos a dar muchas oportunidades al parque, porque no es lo que buscábamos hoy pero si nos concedemos un rato para rodear la parte dentral y darnos cuenta de que es el sitio de obligada visita para los jubilados de Brasov. Los bancos de todo el parque están ocupados por señoras y señores hablando de sus cosas o simplemente tomando un rato el sol con el carro de la compra al lado esperando ser llevado a casa.

Al fondo del parque se ve humo y lo que parecen ser una casetas con barbacoas. Así es, los yayos han madrugado y cuál dominguero en Benidorm se han hecho con el mejor sitio para cocinar desde carne a pescado pasando por lo que parecen almejas.

Nuestro paseo ha terminado así que guardo apenada el bikini y de nuevo recogemos a Patricio, para ir llevarle a que tome un poco de aire, porque parece que la rueda trasera pierde un poquito.

Escogemos la que creemos que es la carretera nacional/comarcal, para evitar los camiones y los tarados al volante que no conocen el significado de la línea continua ni el concepto «no se adelanta en una curva». Error, la carretera es la que no deberíamos haber cogido y ahora mismo vamos con todos los tarados y todos los camiones. Harto de tanto tráfico Oruga para en un lateral y conseguimos tras un estudio exhaustivo del mapa incorporarnos a la carretera comarcal.

Todo va bien hasta que la carretera de convierte en un camino pedregoso.. bueno pues por aquí seguimos!

Cuando creemos que a lo mejor deberíamos volver al tráfico asfixiante nos encontramos un lago grandote en el que está pescando un montón de gente, genial!

En realidad no es un lago, sino una presa, pero la gente esa aposentada allí en modo superpescadores en acción, cada uno de ellos con dos o tres cañas que descansan en horizontal sobre dos soportes y con una cervecita en mano para hacer menos dura la espera.

Ante nosotros tenemos a un señor que parece muy experto y que se entretiene con los cebos, mientras que a su lado Pepe Villuela se pelea con los cebos y consigue enganchar y romper el cebo cuando va a lanzar la caña al agua. Seguro que se siente observado y el miedo a salir mal en nuestras fotos le ha hecho fallar.

Un poco más allá dos fornidos Rumanos sin camiseta nos muestran sus tatuajes carcelarios mientras encienden la barbacoa con chorrazos de gasolina para poner la especie de salchichas que llevan en la mano… uy que poca fe en que vais a pescar algo!!!

Seguimos por la 112C hasta Dumbravita, un pequeño pueblo en el que destaca su iglesia blanca con el tejado rojo. El pueblo es pequeño y solo tiene asfaltadas sus dos calles principales, no hay aceras y la gente convive entre las bicis, los coches dacia y los carros de caballos. Solo hay un punto en común, son las 12 del medio día y los niños están en la calle, no en el cole.

Aparcamos a Patricio en una sombra al otro lado del pequeño riachuelo que cruza el pueblo para dirigirnos a la iglesia, que parece ser el único atractivo más allá del cuadro costumbrista que es es sin la propia Dumbravita. Al otro lado, gitanos de verdad, tipo zingaros doblan su ropa y la apilan en atillos. No le hago la foto que me apetece hacerles porque me da vergüenza, nos saludan con la cabeza y seguimos hacia la iglesia que a pesar de no se hora de misa está abierta. Sospecho que los ortodoxos las mantienen abiertas todo el día haya misa o no. Eso está bien, así la gente puede ir a rezar cuando quiera y no cuando le pete al sacerdote! Realmente nos sorprende por dentro, es dentro de la misma línea que hemos visto hasta ahora, pero más pequeña y creo que de las más bonitas que hemos visto hasta ahora.

A la vuelta una de las zíngaras nos pregunta si queremos comprar algo, realmente no, pero gracias señorita «Esmeralda»!
Nuestro siguiente destino marcado es Viscri, ya estamos en la region sajona y este aunque un poco fuera del paseo de los turistas parece ser una gran representación del tipo de pueblos sajones mediavales, así que jugando al veo veo seguimos esquivando carros, vacas, perros y gaticos hasta llegar a este precioso pueblo anclado totalmente en el pasado.

Viscri está dentro de una ruta llamada de las iglesias fortificadas, estas iglesias fueron construidas por unos señores que no recuerdo el nombre y después tomadas por colonos sajones venidos desde Alemania a partir del siglo XII.

Las ciudades sajonas se rodearon de murallas (como Brasov) para impedir los ataques enemigos, pero los pueblos más pequeños o con menos medios optaron por amurallar solo la iglesia, lugar donde se refugiaría el pueblo si era asaltado. Por ello, dentro de las fortificaciones también se guardaba grano y comida.

Nada más entrar en el pueblo nos damos cuenta de que es un poco más especial que los demás, o al menos esa sensación me trasmite. Aquí ninguna calle está asfaltada y las gallinas corren a sus anchas por lo que yo considero carretera. Los perros tranquilos permanecen tumbados bajo las sombras que proyectan las casas de estilo sajón, las aceras no existen y el verde y unos cuantos guijarros separan la entrada de una casa de la siguiente.

Hay señoras sentadas en los tucos de madera que hacen las veces de bancos en la puert de las casas, haciendo punto.

En el pueblo hay un par de fuentes y los elementos de labranza antiguos se mezclan con algunos más modernos delante de las casas.

También hay un bar, que no parece que frecuenten mucho los aldeanos, pero estar está!

Por lo que he leído aquí la población es mayoritariamente gitana y hay además unos 20 alemanes viviendo en el pueblo. Calculo que la población no exceda de los 100 habitantes, pero yo nunca cálculo bien estas cosas…

Subimos a la iglesia fortificada, en la cuesta de acceso hay varías mujeres sentadas tranquilamente en la hierba, esperando a la sombra a que algún turista se fije en sus artesanías, que se basan principalmente en gorros, calcetines, zapatillas y mantas de lana.

Por el volumen de gente que hay en el pueblo ahora mismo vaticino que no va a ser un gran día de ventas, y creo que este ejercicio es diario y que más que el hecho de las ventas el tema de sacar la mercancía a la calle se ha vuelto una costumbre y una forma de sociabilizar con las vecinas.
La fortificación es pequeña por fuera y no hay nadie en la puerta que cobre los 8leis que cuesta entrar. Esperamos en la puerta por si aparece el «cobrador», y mientras estamos allí otra visitante nos dice que entremos a verlo y que ya pagaremos cuando nos vayamos.
Accedemos a la iglesia por la puerta principal y la sorpresa es inmediata, no hay grandes pinturas, ni imágenes ni bancos modernos, es como si nadie hubiera entrado allí en siglos y eso impresiona.
Al fondo de la iglesia hay una puerta. Parece que se puede entrar pero está oscuro. Son las escaleras de acceso al campanario así que saco a Scully, mi fantástica linterna (¡gracias Sarabia!), y subimos las estrechas escaleras. Solamente cabe una persona en las empinadas escaleras, y es más fácil si eres bajito. No exigen mucha dificultad si no fuera por la oscuridad del primer tramo.

Los siguientes tramos acaban en el campanario de madera. El suelo es de madera desvencijada y cruje a cada paso. Para acceder al campanario hay que subir un par de escaleras de madera sin clavos y bastante empinadas. ¡Olvídate de bajar de cara porque te dejas los dientes seguro!

La vista desde arriba nos ofrece un marco general del pueblecito y las cabañas desperdigadas por todo el enclave. No es demasiado alto, pero desde allí parece que estás mirando por un agujerito al pasado, al de un cuento de hadas.

Volvemos a la parte baja. En el exterior, donde se guardaba el grano y se alojaban los habitantes del pueblo, han creado un pequeño museo de enseres de la época que va desde ropa, camas-cajón, azadas hasta carros carcomidos con ruedas deformadas.

Mientras Oru está fuera yo aprovecho para bordear la fortaleza, parece totalmente un cuento de hadas.

Hablo siempre en modo bucólico, dejando la peste, las ratas y demás en otro plano, que con esta vista no me apetece. Aunque yo tengo otra sensación, Oru no la comparte, así que en el camino de vuelta intento averiguar (Don Google) si Viscri fue escenario de caza de brujas, o si existieron historias truculentas… nada fuera de lo normal de la época. 😕 Oru tiene razón y yo no (editado por Oruga)

Yo ya me había montado mi película y no iba de campesinas bucólicamente felices, si no de brujas de mirada penetrante, que las pobres también tiene derecho a vivir en lugares geniales y bonitos!! 😜
Ya son las cuatro de la tarde y hay hambre, aunque las gallinas aquí tienen muy buena pinta la oferta de ocio es muy limitada y no encontramos ningún sitio para comer así que ponemos rumbo a Rupea esquivando gallinas y perretes!

Rupea, es un pueblo siguiendo la estructura Viscris en cuanto a la iglesia fortificada, pero más grande y más moderno, así que en este caso significa: más feo.

Comemos en El Buen Gusto, un sitio con terraza en el tejado y muy buena pinta, él hambre nos puede así que vamos directos a por la carnaza. Yo me pongo tibia con un solomillo de ternera al queso (bendito queso) y Oru lo mismo pero con pollo. La verdad es que el segundo sitio más caro donde hemos comido, 90lei los dos y eso al cambio son 20,22€ los dos con café.

Volvemos a las carreteras dudosas y a los pésimos conductores, camino Sighisoara.

De camino Oru me dice mientras yo voy enganchada con los dientes en la ventanilla, que «tampoco conducen tan mal, conducen normal»…

Siempre me ha gustado su sentido del humor tiene su punto.

Conducir normal solo es si eres manco, ciego y cojo y confías plenamente en que sea otro el que se aparte!

Parar en medio de una rotonda para ir a comprar el pan o a la salida de una para saludar a tu colega es algo habitual.

La línea continua para ellos es un mero dibujo en la carretera, adelantan donde les va bien, con o sin visibilidad; una curva? Mejor! porque así veo que viene otro desde arriba y que se aparte!

No hay arcén en casi ninguna carretera, buena o mala, así que son muy apañados y si pasa algo tú te tiras un poco hacia el verde y el que viene de frente también y el que adelanta que acabe de hacerlo por el medio, que donde caben dos caben tres, ya lo decía IKEA!

Oru ya ha adelantado al taxista oligofrenico y al viejo borracho que media la carretera de lado a lado y llegamos sin incidentes a las afueras de Sighisoara.

Nos hemos enganchado a las pensiuneas (que son hostales a veces con baño privado, otras no, cocina compartida y que suelen estar súper bien tanto de precio como de calidad), así que esta noche dormiremos en medio de la nada a las puertas de la ciudad de Sighisoara.

La Vila Sura Razoare es enorme y de madera, todas las habitaciones dan al exterior a un porche de madera corrida que comparte con las otras 5 habitaciones, al lado de cada puerta hay una mesita y un par de sillas para que eches el rato, y la habitación de dos plantas tiene espacio para 5 personas… tremenda!

En la entrada está La Cocina y justo frente a ella la barbacoa de obra con tres rejillas independientes, el horno y otra barbacoa más pequeña en la que un grupo de abuelos está preparando la cena. Son las 7 pm si que cenan pronto estos amigos!!
Antes de nada nosotros haremos paso por el súper, para comprar cositas que nos permitan comer de camino sin tener que buscar restaurantes, y allí estamos 15min haciendo acopio de todo lo que podemos!

Estoy en la charcutería y cuando llega mi turno la mujer que despacha se va y atiende al que está al final del todo en la carnicería… 😳

No sé cómo va aquí esto, pero creo que me tocaba! Las otras dos mujeres que están atendiendo se hacen las longuis también y allí estamos como dos pasmarotes pensando si nos echamos desodorante por la mañana.

De repente lo entendemos, llega la chica que habla inglés, la única joven que hay y a la que han obligado a atendernos. Era eso, Un problema idiomático!

Pues que sepáis señoras que me he convertido en un genio en el idioma de los signos, el cual llevo practicando desde 1982 más o menos, así que nos hubiéramos entendido perfectamente, y en caso contrario yo me hubiera llevado lo que me dierais. ☺️
El tema del idioma es muy curioso, porque aunque podemos entendernos muy bien, cuando vamos a los hostales nos recibe la dueña en cuestión, pero cuando ve que no hablamos rumano en seguida trae a su hijo que es el que maneja!

Rodeados de insectos de unos 6cm (y no estoy exagerando) hacemos la cenita y os decimos hasta mañana cerveza en mano.

Resumen día

Desayuno: 34lei

Entrada Viscri: 8lei

Comida: 90lei

Compra: 154 leí

Vila Sura Razoare: 98lei

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