Una vez conseguimos abandonar la piscina del Hotel (fue muy duro dejarla para salir al calor inhumano de las Vegas, os lo aseguro) pusimos rumbo al Death Valley. No teníamos mucho camino, unas 2,5 horas (que comparado con lo que llevamos no es nada). Felipe (gps) decidió que en vez de llevarnos por el camino […]